Sunday, July 23, 2006

Un par de bien nacidos

Por: Juan María Naveja Domingo 23 de Julio de 2006 | Hora de publicación: 01:06

La crisis postelectoral que vive el país engrandece la figura de quienes contendieron por la Presidencia de la República en el pasado reciente y supieron respetar la voluntad ciudadana, en particular las de Cuauhtémoc Cárdenas y Francisco Labastida, quienes antepusieron el interés nacional y el respeto a las instituciones sobre sus ambiciones personales; su contribución a la democracia crece en la medida en que la obstinación de Andrés Manuel López Obrador le resta respeto a las organizaciones, como el IFE, que ha ganado su buen nombre con los procesos electorales que ha coordinado.

El candidato presidencial ya descalificó al IFE y anticipó que si el Tribunal Federal Electoral ratifica la victoria de Felipe Calderón, para él seguirá siendo un “presidente espurio”. En concreto para él no hay más
resultado que su triunfo, aún cuando no pueda refrendarlo en las urnas.
Cuauhtémoc Cárdenas buscó la Presidencia en tres ocasiones, debido a la garrafal caída del sistema en los tiempos en que no había IFE, hay quienes creen ganó en 1988, el ingeniero lejos de tomar la rebeldía asumió los resultados y aunque no dejó de sostener que hubo fraude, respetó las instituciones, que entonces no estaban en manos de los ciudadanos.

En las dos elecciones siguientes Cárdenas se quedó tercero en la carrera que encabezaron Ernesto Zedillo y Vicente Fox respectivamente, todo apuntaba para que buscara la cuarta oportunidad, incluso se le homologaba con el presidente de Brasil, Luis Inácio Lula da Silva, quien llegó después de cuatro contiendas. Cárdenas se dio cuenta que no podría con López Obrador a pesar de su calidad moral, de nuevo en lugar de causar estragos en el partido que él fundó, prefirió hacerse a un lado; tirios y troyanos le pidieron que se sumara a la campaña, que participara en mítines o que por lo menos se expresara a favor del aspirante perredista, pero se mantuvo discreto, una forma de mostrar sus desacuerdos con el candidato.

Hoy Cuauhtémoc Cárdenas es un referente de la democracia mexicana, dejó de lado sus obsesiones presidencialistas con dos buenos legados: su imagen como
precursor de la democracia y el camino limpio y honesto para sus descendientes, en particular para Lázaro, el gobernador de Michoacán, que les guste o no, hoy es uno de los mejores cuadros a futuro del PRD.

Francisco Labastida es un caso también singular. Miembro del gabinete de Miguel de la Madrid como Secretario de Energía, Minas e Industria Paraestatal, estuvo entre los presidenciables que quedaron en el camino frente a Salinas de Gortari. Como gobernador de Sinaloa debió aguantar las presiones del presidente que no lo veía con buenos ojos, terminó su mandato aceptó un exilio como embajador en Portugal, del que regresó invitado por Luis Donaldo Colosio a la campaña presidencial.

En una prueba de que en política nadie está completamente muerto, Ernesto Zedillo lo hizo secretario de Agricultura primero y de Gobernación después, cargo del que saltó a la candidatura del PRI a la Presidencia en el año 2000. Labastida admitió sin reparo el veredicto de las urnas, incluso por encima de sus correligionarios que le sugerían desconocer el resultado. Seis años pasó prácticamente en la sombra, reapareció hace pocos meses para oponerse a la candidatura de Roberto Madrazo, institucional como lo es, guardó silencio cuando su partido eligió abanderado y centró sus naves en la candidatura al senado por su estado natal, no por la vía plurinominal, sino por la de los votos.

A pesar de que fue el aspirante priista que más votos obtuvo, de su trayectoria y liderazgo, Francisco Labastida aceptó a Manlio Fabio Beltrones como líder de la fracción parlamentaria del PRI en la próxima legislatura.

No hay gran secreto, es simplemente congruencia, respeto por las instituciones y por la patria. Cárdenas y Labastida son además hijos de mexicanos que ocupan un lugar decoroso en la historia nacional, a quienes rinden tributo con su conducta.
En momentos como los que vive México bien vale la pena reconocer a los bien nacidos.

AL MARGEN
200 personas estuvieron en Guadalajara en protesta del PRD, homóloga a la del domingo pasado en la ciudad de México, donde se reporta la presencia de miles en la Plaza de la Constitución. Es oportuno observar lo que pasa fuera de la capital para quienes sostienen que el país está levantado.