Políticos y comunicadores: tensiones y desmesuras
Por: Juan Manuel Martínez Domingo 23 de Julio de 2006 | Hora de publicación: 01:07
¿Desmesura? ¿Qué tan trascendente es para el país el incidente en que simpatizantes de López Obrador insultaron a Felipe Calderón y agredieron su camioneta? ¿Los medios de comunicación sobredimensionaron el hecho?
La respuesta sería sencilla si no estuviéramos en un escenario de alta sensibilidad social derivada del intenso debate producido por el apretado resultado de las elecciones del 2 de julio. Actualmente predominan el cruce de acusaciones, el sospechosismo y el complotismo.
De hecho, en plática con Ricardo Rocha, en Radio Fórmula, Leonel Cota, dirigente nacional del PRD, deslizó que el incidente ocurrido a Calderón parecía armado para crear una salida mediática y dejar atrás esta circunstancia del proceso electoral.
Agregó, incluso, que su partido ya ha denunciado que en muchos medios existe una línea para apuntalar al panista y para crearle a López Obrador una imagen de villano.
Por su parte, el propio tabasqueño dijo en entrevista con Carlos Loret de Mola, en Televisa, que no había que ponerse “tan exquisitos” ante lo ocurrido, porque la agente está muy molesta ante “un agravio mayor”: el fraude electoral, el agravio a la democracia.
Beneficiarios. Más allá del terreno partidario, es fundamental descalificar cualquier tipo de agresión. Aunque afortunadamente el caso no pasó a mayores, nuestra memoria no debe ser tan frágil como para olvidar lo que le costaron a México los casos de Luis Donaldo Colosio y de José Francisco Ruiz Massieu.
Además, no puede perderse de vista que hay quienes pudieran intentar aprovechar el río revuelto que ha generado el tira-tira político.
En cuanto a los medios de comunicación, el encono predominante dificulta hacer una evaluación más o menos equilibrada de su desempeño durante el ya largo proceso electoral.
Precisamente, una de las interrogantes que debemos responder es quién gana con las estrategias político-partidistas que alimentan dicho encono.
Al parecer no son los partidos, algunos de los cuales no se han dado cuenta de ello. Concentrados en el beneficio inmediato, pierden de vista que la polarización les complicará su tarea de acercarse a otras clientelas políticas en elecciones venideras.
Tampoco gana la sociedad, porque la exacerbación motiva el cierre de mecanismos básicos de comunicación impidiendo escuchar argumentos a favor del respeto a la ley y a las instituciones, que es lo único que puede dar un marco de estabilidad a la Nación.
Medios. En primera instancia puede decirse que los medios de comunicación tampoco ganan por las presiones que desde diferentes instancias se ejercen sobre ellos.
Sin embargo, ese factor adverso se transforma en lo contrario, especialmente para los medios electrónicos, porque incrementa su potencial de negociación: mueven sus cartas con diferentes interlocutores con posibilidades de acceder al poder y, por tanto, con una amplia necesidad de contar una presencia mediática.
Quizá el ejemplo más claro de ello sea, como ya lo dijimos en una anterior entrega de estas Instantáneas, la convocatoria que Emilio Azcárraga Jean hizo a Calderón, AMLO y Roberto Madrazo para que acudieran a su casa de descanso en el Estado de México.
Para abonar a la reflexión sobre el papel de los medios es necesario hacer una revisión en las trincheras, en el terreno de la realpolitik, pues en fechas recientes se han presentado interesantes intercambios entre comunicadores y políticos, en particular el abanderado del PRD, que sigue como la figura predominante en el escenario.
AMLO sigue manteniendo una relación tormentosa con los medios: oscila notoriamente entre la descalificación y el elogio, y entre la exposición permanente a través de entrevistas y conferencias y la crítica contra supuestos intentos de cerrarle espacios.
Agenda. En esa relación también sigue presente otro factor: la trasposición del plano de la lucha por el establecimiento de la agenda político-mediática hacia los intentos de imposición de dicha agenda.
Ahí está el caso de los simpatizantes lopezobradoristas que se manifestaron frente a Televisa demandando que el consorcio apoye la solicitud de AMLO de que haya un nuevo recuento de votos.
Antes de eso, durante una ríspida entrevista en Radiópolis, el propio tabasqueño le pidió Loret de Mola que como ciudadano y comunicador encabece la demanda del voto por voto. Irónico, el conductor le respondió: “Ya me va a afiliar y todo…”
Una semana antes, en Televisa, López Obrador agradeció a López Dóriga que le diera oportunidad de exponer sus argumentos, a la vez que pedía a los medios de comunicación, en particular a las televisoras, que aguantaran las presiones y que no se cerraran los espacios.
López Dóriga le hizo notar que sólo él había estado 18 minutos en su noticiario. Pero AMLO le reviró lanzándole un reto: “¡Ah, no! ¡Y voy a venir la semana próxima, porque me vas a invitar de nuevo!”.
Y sí, López Obrador regresó a las instalaciones de Televisa, pero no al noticiario de la noche, sino al de Loret de Mola. A éste le hizo un reto similar y logró que lo volviera a entrevistar, aunque fue en su espacio radiofónico.
Presiones. Por ahora sólo citemos otros dos casos.
El 17 de julio, Denise Maerker reveló en Radio Fórmula que un radioescucha la criticó porque en su programa Punto de Partida cuestionó más duramente a Ricardo Monreal que a Josefina Vázquez Mota.
En respuesta, la conductora aludió al otro lado de la moneda: Monreal estuvo mucho más tiempo al aire, 17 minutos contra 11, lo que motivó un reproche de la panista.
Maerker recalcó que no había ninguna consigna y que tampoco seguiría ningún dictado sobre cómo llevar a cabo la información. Y reconoció que en estos momentos de polarización las partes en general siempre quedan insatisfechas.
Para el 21 de julio, en Monitor MVS, en una amplísima entrevista con López Obrador, José Gutiérrez Vivó comentó que lo mismo debía cuidarse del perredista que de Calderón, porque a veces se enojan con las coberturas que hace.
El conductor hizo tal referencia luego de que el perredista lo criticó por hacer su entrevista privilegiando el escenario de que el fallo del TEPJF le sea adverso y Calderón llegue a la Presidencia.
Gutiérrez Vivó aclaró que no estaba diciendo que quería que Calderón llegara o no. Insistió en que es apartidista, a pesar de que no se lo crean, comenzando por el propio Fox, quien —reveló— lo ha llegado a identificar como el ‘dedo chiquito’ de AMLO en la radio.
Cabe señalar que dicha conversación se produjo después de que algún hecho movió la agenda de Gutiérrez Vivó, que uno o dos días antes argumentaba vehementemente que no entrevistaría a AMLO porque no había nada nuevo por decir, pues su posición está clara.
Agregó que no quería entrar en una disputa con otros medios, que ahora buscan de manera insistente al tabasqueño, a diferencia de lo que ocurría antes, cuando no le abrían espacios. Dijo que en su noticiario esto fue diferente, porque cuando fue jefe de gobierno en el DF lo entrevistó cada tres meses, lo cual —insistió— motivó que a él —a Gutiérrez Vivó— lo fastidiaran en serio.
El autor es socio fundador de
Consultores en Investigación y Análisis de Medios, S.C.
jmmartinezt@prodigy.net.mx
http://www.cronica.com.mx/nota.php?id_nota=252566
¿Desmesura? ¿Qué tan trascendente es para el país el incidente en que simpatizantes de López Obrador insultaron a Felipe Calderón y agredieron su camioneta? ¿Los medios de comunicación sobredimensionaron el hecho?
La respuesta sería sencilla si no estuviéramos en un escenario de alta sensibilidad social derivada del intenso debate producido por el apretado resultado de las elecciones del 2 de julio. Actualmente predominan el cruce de acusaciones, el sospechosismo y el complotismo.
De hecho, en plática con Ricardo Rocha, en Radio Fórmula, Leonel Cota, dirigente nacional del PRD, deslizó que el incidente ocurrido a Calderón parecía armado para crear una salida mediática y dejar atrás esta circunstancia del proceso electoral.
Agregó, incluso, que su partido ya ha denunciado que en muchos medios existe una línea para apuntalar al panista y para crearle a López Obrador una imagen de villano.
Por su parte, el propio tabasqueño dijo en entrevista con Carlos Loret de Mola, en Televisa, que no había que ponerse “tan exquisitos” ante lo ocurrido, porque la agente está muy molesta ante “un agravio mayor”: el fraude electoral, el agravio a la democracia.
Beneficiarios. Más allá del terreno partidario, es fundamental descalificar cualquier tipo de agresión. Aunque afortunadamente el caso no pasó a mayores, nuestra memoria no debe ser tan frágil como para olvidar lo que le costaron a México los casos de Luis Donaldo Colosio y de José Francisco Ruiz Massieu.
Además, no puede perderse de vista que hay quienes pudieran intentar aprovechar el río revuelto que ha generado el tira-tira político.
En cuanto a los medios de comunicación, el encono predominante dificulta hacer una evaluación más o menos equilibrada de su desempeño durante el ya largo proceso electoral.
Precisamente, una de las interrogantes que debemos responder es quién gana con las estrategias político-partidistas que alimentan dicho encono.
Al parecer no son los partidos, algunos de los cuales no se han dado cuenta de ello. Concentrados en el beneficio inmediato, pierden de vista que la polarización les complicará su tarea de acercarse a otras clientelas políticas en elecciones venideras.
Tampoco gana la sociedad, porque la exacerbación motiva el cierre de mecanismos básicos de comunicación impidiendo escuchar argumentos a favor del respeto a la ley y a las instituciones, que es lo único que puede dar un marco de estabilidad a la Nación.
Medios. En primera instancia puede decirse que los medios de comunicación tampoco ganan por las presiones que desde diferentes instancias se ejercen sobre ellos.
Sin embargo, ese factor adverso se transforma en lo contrario, especialmente para los medios electrónicos, porque incrementa su potencial de negociación: mueven sus cartas con diferentes interlocutores con posibilidades de acceder al poder y, por tanto, con una amplia necesidad de contar una presencia mediática.
Quizá el ejemplo más claro de ello sea, como ya lo dijimos en una anterior entrega de estas Instantáneas, la convocatoria que Emilio Azcárraga Jean hizo a Calderón, AMLO y Roberto Madrazo para que acudieran a su casa de descanso en el Estado de México.
Para abonar a la reflexión sobre el papel de los medios es necesario hacer una revisión en las trincheras, en el terreno de la realpolitik, pues en fechas recientes se han presentado interesantes intercambios entre comunicadores y políticos, en particular el abanderado del PRD, que sigue como la figura predominante en el escenario.
AMLO sigue manteniendo una relación tormentosa con los medios: oscila notoriamente entre la descalificación y el elogio, y entre la exposición permanente a través de entrevistas y conferencias y la crítica contra supuestos intentos de cerrarle espacios.
Agenda. En esa relación también sigue presente otro factor: la trasposición del plano de la lucha por el establecimiento de la agenda político-mediática hacia los intentos de imposición de dicha agenda.
Ahí está el caso de los simpatizantes lopezobradoristas que se manifestaron frente a Televisa demandando que el consorcio apoye la solicitud de AMLO de que haya un nuevo recuento de votos.
Antes de eso, durante una ríspida entrevista en Radiópolis, el propio tabasqueño le pidió Loret de Mola que como ciudadano y comunicador encabece la demanda del voto por voto. Irónico, el conductor le respondió: “Ya me va a afiliar y todo…”
Una semana antes, en Televisa, López Obrador agradeció a López Dóriga que le diera oportunidad de exponer sus argumentos, a la vez que pedía a los medios de comunicación, en particular a las televisoras, que aguantaran las presiones y que no se cerraran los espacios.
López Dóriga le hizo notar que sólo él había estado 18 minutos en su noticiario. Pero AMLO le reviró lanzándole un reto: “¡Ah, no! ¡Y voy a venir la semana próxima, porque me vas a invitar de nuevo!”.
Y sí, López Obrador regresó a las instalaciones de Televisa, pero no al noticiario de la noche, sino al de Loret de Mola. A éste le hizo un reto similar y logró que lo volviera a entrevistar, aunque fue en su espacio radiofónico.
Presiones. Por ahora sólo citemos otros dos casos.
El 17 de julio, Denise Maerker reveló en Radio Fórmula que un radioescucha la criticó porque en su programa Punto de Partida cuestionó más duramente a Ricardo Monreal que a Josefina Vázquez Mota.
En respuesta, la conductora aludió al otro lado de la moneda: Monreal estuvo mucho más tiempo al aire, 17 minutos contra 11, lo que motivó un reproche de la panista.
Maerker recalcó que no había ninguna consigna y que tampoco seguiría ningún dictado sobre cómo llevar a cabo la información. Y reconoció que en estos momentos de polarización las partes en general siempre quedan insatisfechas.
Para el 21 de julio, en Monitor MVS, en una amplísima entrevista con López Obrador, José Gutiérrez Vivó comentó que lo mismo debía cuidarse del perredista que de Calderón, porque a veces se enojan con las coberturas que hace.
El conductor hizo tal referencia luego de que el perredista lo criticó por hacer su entrevista privilegiando el escenario de que el fallo del TEPJF le sea adverso y Calderón llegue a la Presidencia.
Gutiérrez Vivó aclaró que no estaba diciendo que quería que Calderón llegara o no. Insistió en que es apartidista, a pesar de que no se lo crean, comenzando por el propio Fox, quien —reveló— lo ha llegado a identificar como el ‘dedo chiquito’ de AMLO en la radio.
Cabe señalar que dicha conversación se produjo después de que algún hecho movió la agenda de Gutiérrez Vivó, que uno o dos días antes argumentaba vehementemente que no entrevistaría a AMLO porque no había nada nuevo por decir, pues su posición está clara.
Agregó que no quería entrar en una disputa con otros medios, que ahora buscan de manera insistente al tabasqueño, a diferencia de lo que ocurría antes, cuando no le abrían espacios. Dijo que en su noticiario esto fue diferente, porque cuando fue jefe de gobierno en el DF lo entrevistó cada tres meses, lo cual —insistió— motivó que a él —a Gutiérrez Vivó— lo fastidiaran en serio.
El autor es socio fundador de
Consultores en Investigación y Análisis de Medios, S.C.
jmmartinezt@prodigy.net.mx
http://www.cronica.com.mx/nota.php?id_nota=252566


<< Home